Clasificacion de la realidad aumentada
La realidad aumentada se puede diferenciar en tres tipos según donde se utilice:
Ordenadores personales: Gracias al empuje del mundo de los videojuegos, los ordenadores comenzaron a incorporar procesadores más potentes y tarjetas gráficas dedicadas, lo que posibilitó por primera vez el desarrollo de experiencias de realidad aumentada de una gran calidad a un precio razonable. En esos primeros años, fueron muy populares las aplicaciones relacionadas con el mundo del marketing, tanto en punto de venta, como eventos y road shows, integradas en páginas Web.
Smartphone y tablet: Los smartphones y las tablets, permitían a los usuarios disfrutar de las experiencias de realidad aumentada de forma muy sencilla y en cualquier lugar. Por supuesto aparecieron las primeras apps vinculadas a revistas, catálogos o carteles publicitarios. Pero también otras en nuevos sectores como el turístico, que vinculaban información de la ciudad a una capa superpuesta a la cámara del móvil, en función de la orientación y la localización de un usuario, gracias al sistema de geolocalización y los sensores del móvil. También surgieron empresas que se enfocaron a la formación y el entretenimiento, y plantearon los primeros video juegos de realidad aumentada o los primeros manuales interactivos aumentados.
Gafas y visores: El primer visor que se promocionó a lo grande como un dispositivo de realidad aumentada, fueron las Google Glasses en 2012. Pero a pesar del enorme esfuerzo tecnológico mediático realizado por Google, el proyecto no tuvo mucho éxito y lo tuvieron que poner en pausa. Sin embargo, el mundo de la realidad aumentada le debe mucho a este fracaso, ya que fue a partir de ese momento, cuando se comenzó a conocer de forma masiva que el futuro de esta tecnología estaría vinculado a una gafa. En 2016 Microsoft lanzó al mercado el dispositivo Hololens 1, una plataforma completa de computación orientada a la realidad aumentada. Este equipo integraba multitud de sensores y tecnologías muy variadas, que le permiten reconocer el entorno o la voz del usuario y sus gestos, para mejorar sensiblemente la experiencia de usuario. Posteriormente, se han lanzado al mercado nuevos modelos de gafa de realidad aumentada muy interesantes, como Magic Leap, Hololens 2 o Nreal, que van confirmando la solidez que hay en la apuesta por esta nueva industria. Los principales retos para los próximos años, consistirán en hacer más asequibles estas gafas para el mercado masivo y en la aparición de aplicaciones que aprovechen al máximo sus capacidades para mejorar nuestro día a día.
